jueves, 15 de julio de 2010

Más sobre frases hechas. "Me alegro"...



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Buena parte de la literatura oral humorística se refiere a la inoportunidad de las frases hechas. Está esa famosa, del Moto Duarte: "No faltará oportunidad".


Cuántas veces uno pronuncia esa frasecita de ocasión, y resulta que no era la ocasión, y está metiendo la pata; diciéndole feliz día de la madre a una dama de soltería no deseada, o qué tal, todo bien... a un deudo en el velorio.


Así le pasó a un hombre mayor de la Villa, a quien le gustaba salir a caminar e ir saludando a la gente – linda costumbre de pueblo.


El diálogo estereotipado era como sigue:


-“Buen día amigo, qué tal...” A lo que el otro respondía


-“Bien, don Julio...” y el saludador cerraba el breve diálogo con un


-“Me alegro, me alegro”.


Pues bien, nuestro personaje había ido a visitar a su hijo que estaba estudiando en La Plata; caminando por el barrio, se topó con un viejito italiano que también usaba siempre la misma frase al responder a un saludo. De modo que el diálogo fue como sigue:


- Buen día, amigo, qué tal, cómo le va?


- Eh... me duele la gamba.


- Me alegro, me alegro!


(Sucedido de don Julio Palmieri, y narrado por él).

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy bueno el blog.
Visita http://mifrasedeldia.blogspot.com
Espero que te guste.
Un saludo