jueves, 25 de septiembre de 2008

Enriquezca su vocabulario: intermitentemente


(Hermosa foto de las vías en la estación Río Colorado, por Nani Prieto).

Este cuento circula entre los que fueron ferroviarios (cuando Villa Intranquila era un "pueblo del tren", en un país de trenes).

Salió de la estación Río Colorado una cuadrilla en la zorrita, para hacer una reparación por allá en la vía que lleva hacia Algarrobo.

En la cuadrilla iba un peón muy cumplidor, el Ñuls, así llamado porque a raíz de un accidente se le había quemado parte de la cara, y había quedado muy rubicundo de ese lado. Del otro, mantenía su color oscuro natural. De ahí el apelativo, por su semejanza con los colores del club Newell's Old Boys.

Al Ñuls le tocaba atender a las comunicaciones con la estación (con Control, en lenguaje ferro). Llegado al lugar donde se haría el trabajo, conectó el teléfono móvil al cable de telégrafo, y fue comunicando las novedades. Pero en determinado momento, uno de los peones se retobó y no hizo caso a la orden del jefe de la cuadrilla. Aprovechando una palabra aprendida poco antes, el Ñuls informó:

- Atento control, control, controlito... Avisamos que el auxiliar Fulano se niega a realizar su trabajo. Se niega ... intermitentemente!

(Contado por Orlando Piccirillo).

3 comentarios:

Luisa Peluffo dijo...

Muy divertido este Blog. Aquí va una anécdota cortita, que tiene que ver con los nombres que se forman y deforman con el tiempo, como el caso de Puerto Aisén, que viene de la expresión: "where the ice ends", como lo nombraron los ingleses que fueron hasta allí, con Darwin y Fitz Roy.

Luisa Peluffo dijo...

Me olvide de invitarlos a visitar mi blog:
www.mevoyaviviralsur.blogspot.com

Valentina dijo...

Los bomberos de la ciudad donde vivo están muy orgullosos de su nivel de preparación técnica. Una vez, un impostor proveniente de un país vecino, los embaucó a todos brindando una supuesta capacitación en un tema carísimo al interés de nuestros bomberos, relacionado con catástrofes. Lo descubrieron luego de haber “capacitado” a casi toda la provincia y haberlo presentado a autoridades varias, costeando cenas, viajes, etc. Cuando un cronista de un medio masivo nacional le preguntó qué se sentía ante tal desengaño, el responsable máximo aclaró con firmeza: “Mire, nosotros no nos vamos a desgarrar las investiduras”.